Millones de personas están muriendo de hambre en el mundo

Abril 11, 2008

El Banco Mundial alarma sobre la insostenible situación que sufren África, Centroamérica y el Caribe

Los motines de Haití hacen saltar la alarma por la crisis alimentaria global

En el discurso pronunciado antes de las Reuniones de Primavera, el Presidente del Banco Mundial propone un plan de lucha contra el hambre

El presidente del Banco Mundial ha alertado a todos: «o se actúa de inmediato o millones de personas morirán de hambre en breve». Robert Zoellick ha denunciado que mientras todos nos preocupamos por llenar los depósitos de gasolina, millones de personas se preocupan sólo por llenar su estómago. Zoellick ha clamado ante la prensa por el precio del arroz y del trigo, que se lleva todos los ingresos de las familias pobres. Y es que los precios de los cereales se han inflado porque los cultivos se dedican ahora a cereales para biocombustibles que dan más beneficios.

Según el presidente del Banco Mundial, la situación es crítica en Centroamérica y el Caribe. En Haití llevan una semana de protestas porque no tienen qué comer, y en Perú, el precio del trigo está obligando hacer pan con masa de patata.

Para qué hablar de África, donde la dramática situación no cambia. Las sequías de los últimos años han asfixiado las tierras fértiles y en Egipto, las protestas se suceden por el racionamiento de la comida.

En el sur de Asia y el Pacífico, la demanda cada vez mayor de países emergentes, como La India o China han disparado los precios.

El problema es que no se produce suficiente comida, sobre todo porque los campos ahora se destinan a los biocombustibles. Y la comida que hay es muy cara, porque el petróleo no deja de superar máximos.

¿Y qué se está haciendo?

Pues hasta ahora bien poco, porque en los países ricos seguimos muy preocupados por la gasolina.

Fuente: La Voz de Galicia


La falta de nutrición, responsable de más de un tercio de las muertes de niños

Enero 18, 2008

Birmania, Uganda, India y Sudáfrica figuran entre los países que necesitan una atención urgente

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Más de un tercio de las muertes anuales de niños de menos de cinco años (3,5 millones) son atribuibles a la falta de nutrición maternal e infantil, según las conclusiones de cinco estudios publicados este jueves en la página web de la revista británica ‘The Lancet’.

La subnutrición, una de las formas de la malnutrición, se traduce en delgadez, retrasos en el crecimiento y déficit en vitaminas y minerales esenciales.

Cuatro de cada cinco niños que sufren una falta de nutrición viven en únicamente 20 países del planeta, escribe Richard Horton, redactor jefe de la revista médica.

Entre los que necesitan una acción urgente, están Birmania, Uganda, India y Sudáfrica, según Horton.

El mejor periodo para tratar de subsanar la subnutrición es entre el embarazo y los dos años, una edad tras la cual el niño es víctima de «daños irreversibles para el desarrollo hacia la edad adulta», agrega el redactor jefe.

Estos perjuicios incluyen una pequeña estatura, un nivel de estudios y de sueldo más modestos, y para las mujeres, una descendencia de peso más endeble, según las conclusiones de uno de los estudios, de Caroline Fall, de la Universidad de Southampton (Gran Bretaña).

Además, los investigadores hallaron que los niños que han sufrido una falta de nutrición hasta los dos años y después aumentan rápidamente de peso tienen un riesgo elevado de enfermedades crónicas relacionadas con la alimentación.

Una serie de acciones sobre la alimentación maternal e infantil podrían evitar el 25% de los decesos de niños en los 36 países más afectados, según el estudio del equipo dirigido por Simon Cousens, de la London School of Hygiene and Tropical Medicine.

Las dos estrategias más eficaces para reducir la mortalidad infantil son alentar la lactancia materna y aportar suplementos de vitamina A.

Pero, según Horton, «invertir a largo plazo en el papel de las mujeres como ciudadanas de pleno derecho» será el único medio para obtener mejoras duraderas en la alimentación maternal e infantil.

Fuente: La Voz de Galicia