La peseta / A Velas Vir

Marzo 23, 2008
  
     Ramón Rodríguez Ares

El pasado 28 de febrero se cumplían seis años desde que dejo de circular la peseta, cerrándose un largo ciclo que se inició el 19 de octubre de 1868, siendo ministro de Hacienda del Gobierno Provisional don Laureano Figuerola Ballester, que firmaba el correspondiente decreto de creación de la peseta y que sustituía al real.

La reina Isabel II había tenido un mes antes que dejar el reinado por la revolución auspiciada por los generales Prim y Serrano.

La peseta fue hija de aquella revolución. Con la creación de la peseta se trataba de establecer una profunda reforma monetaria. En aquel momento se encontraban en circulación noventa y siete clases de monedas distintas. Con su creación se cerraba un largo proceso plagado de intentos fracasados de reestructuración del circulante español, abandonándose definitivamente denominaciones tradicionales como el real, el maravedí o el escudo. Se trataba también de establecer un nuevo símbolo que nos hiciera olvidar el pasado, rompiendo los lazos que a él nos unían.

El término peseta, con el que se bautizaba a la nueva unidad monetaria en el decreto de 19 de octubre de 1868, era ya un vocablo extendido y popular, especialmente en Cataluña, donde se empleaba el término medias pesetas, para algunas piezas isabelinas.

En la primera serie de la peseta no se acuñaron piezas de oro; y en cuanto a las de plata, se pusieron en circulación monedas de 5, 2 y 1 peseta, además de las de 50 y 20 céntimos. La plata que se empleaba era de una ley de 900 y 835 milésimas. Las monedas de bronce se fabricaron de 10, 5, 2 y 1 céntimos. Los 10 céntimos se conocían como “perra gorda” o también “patacón”. La de 5 céntimos era la “perra chica”. La validez del sistema monetario implantado por el ministro Figuerola, y sustituido por el euro, fue de 134 años.

Decía mi abuelo el maragato: para la tos, Tosiletas; para las ganas de comer, costilletas y para vivir bien, pesetas.

Fuente: La Opinion


Sada y Garcilaso / A VELAS VIR

Marzo 2, 2008
  
     Ramón Rodríguez Ares

El apellido Garcilaso de la Vega lo llevaron importantísimos personajes de la historia de España. Fueron poetas, escritores, músicos y militares de alto rango pertenecientes a la nobleza.

Por orden cronológico tenemos al Garcilaso de la Vega que en el año 1328 fue asesinado por ayudar a Alfonso XI de Castilla en sus luchas contra el infante Juan Manuel. El más notable de los Garcilasos fue el poeta nacido en el año 1503 y fallecido en una escaramuza militar en Provenza en 1536; fue soldado valeroso, músico y poeta inspirado en el Renacimiento. Le sigue Sebastián Garcilaso de la Vega, nacido en el año 1490. Marchó a Méjico y participó en la mayoría de las batallas con los Alvarado, Cortés y Pizarro. Fue gobernador de Cuzco y de su unión con una princesa, parienta de Atahualpa, nació en el año 1539 Garcilaso de la Vega El Inca. Este fue historiador de Indias y escritor. Salió de su pluma La Florida del Inca e Historia General del Perú entre otros.

Escribo todo esto sobre los Garcilaso de la Vega porque en el año 2001 recibí una carta de La Habana que me enviaba Martha Garcilaso de la Vega Pena, oriunda de Sada. En ella me pedía datos sobre su abuelo Francisco Pena Barreiro, natural de Sada, nacido en 1874 y que se había casado en La Habana con una asturiana, María del Pilar Rubio García el 16 de noviembre de 1912. Me explicaba en la carta que su abuelo materno era capitán de barco mercante y que desconocía si mantenía relaciones con sus familiares de Sada, pero que había encontrado datos recientemente en donde comprobaba que su abuelo había dejado hermanos en Fontán. Con todos esos datos me puse a investigar, y efectivamente, pude localizar el domicilio familiar en las hojas de empadronamiento del año 1874. También localicé familiares actuales, consiguiendo el teléfono de una prima con la que se pudo poner en contacto; esta se hallaba en Miami, Florida. Ésta es una historia sorprendente -una más- de nuestros emigrantes que hicieron patria al otro lado del mar, y que una oriunda de Sada lleve apellidos tan históricos e ilustres es un gran honor que creo merecía ser reflejado en esta humilde columna. Misión cumplida.

Fuente: La Opinion


De barcos y barquitos / A VELAS VIR

Febrero 24, 2008
  
    RAMÓN RODRÍGUEZ ARES

Los nacionalistas vuelven a las andadas con el pseudo escudo de Sada. Hace unos días veíamos en la prensa el nuevo vehículo para la Policía Local y en la puerta delantera impreso el falso escudo del Ayuntamiento de Sada.

Ya había tratado el tema anteriormente en una de mis columnas dominicales. Decía sobre el nuevo emblema que no era legal, que lo habían aprobado en un pleno sin el más mínimo rigor, se habían saltado a la torera todas las normas que exige la ley para nada menos que cambiar el escudo histórico de la Villa de Sada; que le habían hurtado al blasón la esencia misma de la historia sustituyendo el navío por un bote con una vela. ¿Qué es lo que quieren hacer con Sada? ¿quieren acaso borrar el legado histórico que nos dejaron nuestros antepasados? Espero que pronto se termine esta desgraciada etapa para reponer las cosas en su sitio.

Ustedes señores nacionalistas han mentido. Dijeron que el nuevo emblema era sólo para utilizarlo en los impresos y sobres municipales, para evitar que distintos escudos, aunque parecidos al original, figurasen en folios y distintos documentos; y dijeron esto porque ya sabían que el acuerdo que estaban tomando era ilegal.

Vuelvo a repetir que el artículo 259 de la Ley de Administración Local de Galicia dice que ninguna entidad local podrá utilizar escudo heráldico o bandera que no fuesen aprobados por el Consello de la Xunta, sin perjuicio de aquellos que fueron aprobados por la Administración del Estado como es el caso de Sada.

Ustedes, señores del Gobierno local, demuestran que no le quieren a Sada. Pretenden que la Villa pase por el aro de sus paranoias para convertirla en su feudo en toda la extensión de la palabra. Pero por mucho que hagan no conseguirán que los ciudadanos les rindan vasallaje y pronto llegará el momento en que se vuelva contra ustedes ese delirio nacionalista que sólo sirve para cerrar las puertas de Galicia hacia el progreso y hacia la universalidad.

Yo espero para verlas vir.

Fuente. La Opinion


La casa de Oreiro / A Velas Vir

Febrero 10, 2008
  
      Ramón Rodríguez Ares

La casa de Oreiro o de doña Candelaria para los que conocen la Sada antigua, hace muchos años que se encuentra inhabitada y en estado ruinoso; como informó el técnico municipal, en estado de “ruina inminente”. La casa en cuestión, que se encuentra en Sadadarriba, fue construida hace muchos años con piedra “cachote” y barro. Los técnicos que en su día redactaron el catálogo del Patrimonio Histórico Artístico de Sada, encargado por el anterior alcalde, ya decían que esa casa no tenía más valor artístico e histórico que un escudo colocado en el frontispicio, es decir, no tiene historia ni arte y lo que queda no es aprovechable; ni es un pazo, ni una casona tradicional, ni un edificio emblemático.

Ahora viene la concejala del Bloque que se encarga del urbanismo junto con el asesor y le dice a los propietarios que restauren la ruina. Les exige que rehabiliten la casa del escudo de Sadadarriba, que por cierto se equivocan al identificarla, pues la casa del escudo es otra. No me extrañaría que en cualquier momento solicitase que se declare Patrimonio de la Humanidad. No sé si la edil y su asesor opinarían igual si el inmueble fuera de su familia.

El 16 de mayo de 2003, la Consellería de Cultura ya exponía las condiciones para la demolición de esta casa unifamiliar; conservar el escudo y proceder a la descatalogación, esto era todo. No me extraña que los empresarios de la construcción, ante tales exigencias, se marchen de Sada. Por otra parte, hay que decir que si la urbanización de la zona de Sadadarriba que le corresponde a la empresa Folgar no está realizada es debido a la poca visión realista del Gobierno municipal, al no autorizar continuar con las obras de los forjados de contención.

El que esto escribe no está en contra de las restauraciones, pues de todos es sabido que la Terraza se restauró gracias a la gestión que realicé con éxito ante Fernández Albor. También conseguí la restauración de la iglesia de Sadadarriba y de la Capilla de San Roque. Pero lo que exigen estos nacionalistas no tiene sentido. No sé si tendrán previsto iniciar excavaciones por si aparece algún tesoro arqueológico como la peseta de plata que apareció en el castillo de Fontán.

Fuente: La Opinion


El submarino / A VELAS VIR

Febrero 3, 2008
  
RAMÓN RODRÍGUEZ ARES

En el año 1890, en tiempos de la reina regente María Cristina, veraneaba en la paz campestre y bucólica del balneario de Mondariz, tomando las aguas de la Gándara para su dolencia de vesícula, la condesa de Pardo Bazán.

También se encontraba en el balneario el inventor del submarino, Isaac Peral, tomando las milagrosas aguas para mejorar su hígado inflamado y para apartarse de las noticias que a diario publicaban los medios dejando en entredicho su revolucionario invento.

La junta técnica de Madrid no informaba favorablemente la utilidad y el beneficio que podría reportar el sumergible de Peral.

Estando en estas discusiones y sentencias de los usuarios del balneario, salió a la palestra la opinión de Don Wenceslao Viñal, bibliotecario archivero en Pontevedra, gran consumidor de documentos regionalistas y cliente estival del balneario, que se beneficiaba de las propiedades terapéuticas del agua para su dolencia del riñón.

Volviendo a la intervención de Don Wenceslao, y éste dirigiéndose a la condesa, le dice: “Yo sabía desde hace tiempo, pero a que ha de propalar uno… En España ni se admite ni se elogia lo que nace en Galicia”. “¿De qué se trata?”, le pregunta la condesa. “Demasiado lo sabrá usted; la navegación submarina se descubrió en Galicia hace varios años”. “¡Pero usted qué me cuenta Don Wenceslao!”. “Pues le cuento que es auténtico, y usted Doña Emilia debe saberlo mejor que nadie, porque quien la descubrió fue Habilidades de Sada”.

Doña Emilia conocía a Habilidades, el excelente Antonio Sanjurjo, que tenía una pequeña fábrica de alfarería al final de la playa de Sada al que ella visitaba para comprar tiestos para plantas que adornaban la Granja de Meirás, hoy Pazo de Meirás. Don Antonio Sanjurjo Badía nació en Sada en el año 1837, como se dijo era conocido por Habilidades. Dice la condesa en su artículo publicado en El Imparcial de Madrid el 8 de Septiembre de 1890, que ignoraba si fue él o su padre quién realizó la proeza de realizar las pruebas de inmersión en la bahía de Vigo. Aún se recuerdan en Sada sus inventos, así como el árbol de Habilidades, que tenía una serie de artilugios en sus ramas que se movían con el agua del río.

Fuente. La Opinion


La supresión de la tarifa nocturna

Enero 28, 2008

EDITORIAL  La Opinión A Coruña

A partir del 1 de julio está previsto que desaparezca la aplicación de la denominada tarifa eléctrica nocturna, impulsada por el Gobierno español a mediados de la década de los años ochenta del pasado siglo para promover un consumo responsable de la electricidad, con la aplicación de descuentos especiales entre las 23.00 y las 07.00 horas, lo que provocó el inmediato auge de los sistemas de calefacción por acumuladores y termos que utilizaban las horas en las que la luz era más económica con el fin de almacenar la energía, a un precio más más barato, y distribuirla luego a lo lo largo del día. Una exitosa medida que incluso modificó el perfil del gasto del consumo eléctrico medio de los hogares de A Coruña, con registros de consumos superiores por la noche que por el día. Pero el Ministerio de Industria ha optado ahora por modificar el sistema: amplía la franja horaria durante la cual la luz es más barata, pasa de ocho a catorce horas, pero a la vez aumenta el precio de la misma, lo que obliga a modificar los sistemas actuales a los que se acogieron 27.000 familias coruñesas en los últimos veinte años, unas 150.000 en toda Galicia.

La inesperada modificación de las tarifas eléctricas deja indefensos a los consumidores, que, en su mayoría, desconocían el decreto del Ministerio de Industria que tiene como origen una directiva comunitaria. El precio de la luz, si los consumidores coruñeses mantienen los actuales acumuladores, se incrementará hasta un 40% y entre un 12% y un 15% para quienes realicen las reformas, que pueden alcanzar los 700 euros para la adaptación de los radiadores actuales, según los cálculos de la Asociación Provincial de Industriales Electricistas y de Telecomunicaciones. Un aumento del gasto que supera en quince puntos el anunciado por Unión Fenosa.

Las asociaciones de consumidores y de vecinos de A Coruña y su área metropolitana han comenzado ya a tramitar centenares de quejas ante el Ministerio del Industria, apoyados por el Colexio de Enxeñeiros Industriales de Galicia, que ofrece hojas de reclamaciones y asesoramiento a unos usuarios que tienen que afrontar unos elevados costes para cambiar un sistema que hasta hace bien poco fue recomendado por el Gobierno, las compañías de electricidad y los instaladores electricistas. Hasta finales del año pasado aún seguían instalandose acumuladores para la tarifa nocturna en las nuevas viviendas en construcción en la ciudad y la comarca.

La irritación social a medida que se han ido conociendo los detalles sobre la supresión de la tarifa nocturna ha llegado hasta la Xunta, cuyo presidente, Emilio Pérez Touriño, ha calificado como un error el decreto anunciado por el Ministerio de Industria.

El conselleiro de Innovación, Fernando Blanco, ya ha escrito una carta al ministro de Industria, Joan Clos, en la que se demanda el mantenimiento del actual sistema. Pese a la inminencia de la supresión, apenas quedan cinco meses, la información oficial recibida por los usuarios ha sido nula. El Gobierno no se ha molestado en informarles del cambio y miles de familias desconocen ahora cómo afrontar las modificaciones necesarias para rentabilizar al máximo la instalación eléctrica de sus casas, que se ha quedado obsoleta.

Si hasta la propia Xunta admite que es injusto que se traslade a los consumidores el coste del cambio del sistema tarifario de manera unilateral aplicado de una forma “escasamente transparente” parece razonable que de inmediato el Ministerio de Industria apruebe una moratoria a la supresión de la tarifa eléctrica a partir del 1 de julio, un aplazamiento que permitirá asesorar e informar a las miles de familias afectadas con el fin de orientarlas sobre el sistema más adecuado para el consumo eléctrico en sus hogares y promover una línea de ayudas o subvenciones para facilitar la adaptación de los antiguos acumuladores a los nuevos. A todas luces parece lo más necesario y urgente.

Fuente: La Opinion


La aventura de Díaz Pardo / AL TRASLUZ

Enero 28, 2008

Fernando González Macías

En el lenguaje común, aunque muchas veces también en el pretendidamente culto, a toda aventura, sea del tipo que sea, se le suele llamar empresa. Las Cruzadas fueron una empresa, como el descubrimiento de América o la conquista de la Luna. La fundación de un partido político y la creación de una institución cultural acostumbran a estar animadas por cierto espíritu aventurero, el que anida en un determinado tipo de individuos, los emprendedores, creativos y soñadores, que, sin amilanarse ante la incertidumbre, asumen riesgos para lograr ambiciosas metas.

Desde luego toda empresa de índole económica, en el momento que nace, es una aventura. Y pocas personas hay más idealistas que los empresarios, que conciben una idea y contra viento y marea, se afanan en realizarla, consolidarla y ampliarla. También los hay que se enamoran de la idea de otro y se lanzan a una conquista que igualmente tiene sus dosis de romanticismo, si bien no suele contar con las simpatías ni de quien puede perder algo de lo que se considera dueño ni de quienes simpatizan con él, aunque todos saben que es ley de vida.

Inquieto, soñador y aventurero, como buen artista e intelectual comprometido, Isaac Díaz Pardo concibió la idea del grupo Sargadelos como un proyecto singular, a la vez empresarial, cultural y político. La histórica fábrica de cerámica sería la encargada de soportar un complejo entramado integrado por una editorial (Ediciós do Castro), un museo de arte contemporánea (el Carlos Maside), un centro para el estudio de la comunicación (Instituto Galego da Información) y una red de tiendas, las galerías Sargadelos, que funcionan también a la manera de centros culturales.

Hoy aquel sueño se ha convertido un grupo empresarial en cuyo interior se producen las mismas dinámicas de poder que en cualquier otra mediana empresa o en una multinacional, aunque en este caso se enmarcan en las contradicciones todavía por resolver entre quienes defienden una administración “moderna” de lo que no deja de ser un holding y los que se resisten a un cambio que temen desvirtúe las esencias fundacionales, además de afectar a su estatus personal o profesional.

No es un simple juego de palabras. Lo que le falta a la empresa cultural que es Sargadelos, más de medio siglo después de su fundación, tal vez sea precisamente cultura de empresa, un auténtico enfoque empresarial sin el cual le va a resultar difícil sobrevivir a su fundador y alma mater y consolidarse con plenas garantías de futuro. Tiene que ser, además de competente, competitiva, porque es la única manera de afrontar con garantías el gran desafío al que se enfrentan todas las industrias culturales en la era de la globalización homogeneizante.

Los enemigos de la obra de Díaz Pardo no son quienes pretenden poner al día y adaptar a los nuevos tiempos -incluso adelgazándolo, si fuera preciso- el entramado del grupo Sargadelos, ni siquiera los que se plantean mercantilizar tan romántica idea y ganar dinero con ella para reinvertir buena parte de esas ganancias en las iniciativas socioculturales que lo singularizan. No hay responsabilidad social, ni patrocinio ni mecenazgo sin beneficios.

Sólo una gestión empresarial solvente y rigurosa puede garantizar la pervivencia del impresionante legado al que el venerable Isaac ha consagrado una ya larga vida. Es humanamente comprensible que eso se le escape a él, pero no puede escapársele a casi nadie entre quienes, por simpatía personal o por afinidad ideológica, saben que están arropando a un hombre de esos que nunca se dan por vencidos, ni siquiera cuando para dar sentido a su batalla se inventan el enemigo.

Fuente: La Opinion


Viva la `revolusión´ / A VELAS VIR

Enero 27, 2008

 

      Ramón Rodríguez Ares

En el pleno celebrado el día 24 de enero, pude asistir a unos debates de lo más pintorescos. En primer lugar, vuelven los nacionalistas a moler lo molido. Hacían la propuesta de retirar los contenciosos que la Corporación anterior había planteado a la Xunta por la extralimitación de competencias al suspender las normas urbanísticas del Ayuntamiento y contra la restrictiva y malintencionada normativa provisional impuesta por la Xunta que tanto daño viene haciendo a los intereses de los sadenses, a lo que el Pleno ya se había opuesto en dos ocasiones. Ahora pudieron conseguir lo que querían al faltar una edil de la oposición que no pudo asistir al pleno por causa de fuerza mayor. Pregunto yo: ¿Por qué tanto interés en retirar el pleito a la Xunta? ¿Será porque lo veían perdido y con ello los del Bloque que apoyaron la desfeita llevarían un buen varapalo?

Otro punto del orden del día era el de revocar los honores y distinciones concedidas a Franco en el año 1944 siendo alcalde de Sada don Manuel Roo Ben. Aquella Corporación le había concedido a Franco el título de Alcalde Honorario e Hijo Adoptivo; a su vez la cofradía de pescadores le nombró Patrón Mayor Honorífico. Ahora quieren los nacionalistas interpretar al revés la memoria histórica y modelarla a su gusto, pues por mucho que se empeñen no podrán borrar los acuerdos de las actas de los plenos. Como dijo Poncio Pilatos: “Lo escrito, escrito está”. Por otra parte, los galardones concedidos al generalísimo fueron a título vitalicio; es decir, desde que se obtienen hasta el fin de la vida, y el galardonado desapareció en el año 1975.

Señores del Bloque, ustedes no quieren memoria histórica, ustedes quieren borrar de la memoria los acontecimientos y hechos de sus contrarios políticos; quieren dar por buena la política bolchevique que hizo sucumbir de hambre y miseria a 100 millones de personas; quieren dar por buenos los regímenes autocráticos que aún hoy en día se practican en algunos países que consecuentemente se encuentran hundidos en la miseria. ¿Por qué no llevan al pleno el rechazo de estas políticas que acabo de mencionar?

También podrían llevar al pleno la revocación del título de Ciudad que Franco le concedió a Sada.

Fuente: La Opinion


Requiem por un emigrante

Enero 13, 2008

Ramón Rodríguez Ares

El nombre de Rosendo González Ramos seguramente no le dirá nada de interés a nadie, excepto a sus familiares y también al que esto escribe.

Rosendo González fue uno de los miles de emigrantes que un día dejó su patria chica, Sada, y se fue a América a buscar fortuna, pero no la encontró.

Rosendo nació en Mondego en agosto de 1924. Emigró a Brasil en el año 1951, trabajó en Santos y en São Paulo de albañil, en una fábrica de tejidos y en un taller de tipografía, hasta que por fin se estableció en el barrio de La Pena con un pequeño bar, pero al parecer no le fue muy bien vendiendo copas de cachaza y lo dejó. A partir de ahí sus familiares le perdieron la pista al haber dejado de escribir por haber fallecido su madre en Sada. Su hermano se había marchado para San Sebastián y otros familiares habían emigrado a Venezuela.

Corría el año 1974, los parientes después de muchos años en Venezuela regresaron a Sada y se interesaron por la suerte que habría corrido Rosendo por aquellas inmensas tierras de América de Sur. Una prima de Rosendo un buen día me visitó en la Alcaldía para contarme la historia y ver si yo podría realizar investigaciones por tener muchos contactos con emigrantes gallegos en América. Ahí empezó mi interés por localizarle. Visité centros gallegos de Brasil obteniendo escasos datos; sólo sabían que se había marchado a Paraguay. Me puse en contacto con varios organismos oficiales de España y Paraguay, pero no obtuve nada. En Asunción aparecía su nombre porque había gestionado unos documentos hacía 10 años, pero no había dirección. Como último recurso me puse en contacto con Socorros Mutuos de Asunción y allí estaba su nombre y dirección por haber estado ingresado para curar una dolencia. Se encontraba en uno de los lugares más selváticos, en Pedro Juan Caballero, pequeña aldea al sureste de Paraguay. Entre pumas y peligrosas serpientes vivía el amigo Rosendo. Pude contactar con él así como su familia y lo trajeron para Sada. Lo ingresamos en la Residencia de las monjas de Betanzos con buena salud y allí pasó estos últimos años encantado de la vida, hasta que recientemente le sorprendió la muerte.

Que en paz descanse.

Fuente: La Opinion


El tesoro del moro / A VELAS VIR

Enero 6, 2008

EL CASO GALLARDóN/ POR JULIA NAVARRO

Diciembre 19, 2007

 

Al día de hoy dicen los expertos en cuestiones electorales que la balanza electoral se inclina hacia el PSOE y, por tanto, este partido tiene todas las papeletas para repetir victoria electoral, no tanto por sus méritos, sino porque Mariano Rajoy no ha terminado de cuajar como líder político y además se ha hecho acompañar por unos “escuderos”, léase Acebes y Zaplana, que asustan al personal.

O sea, que lo que flota en el ambiente es que el PSOE va a repetir victoria y el PP se quedará cuatro años más en la oposición y o renueva su liderazgo o en vez de ocho serán doce. El caso es que hasta las gentes de derecha cuando hablan “off the record” reconocen que Rajoy lo tiene mal para ganar salvo que suceda algo extraordinario, de ahí que si Rajoy pierde no es descabellado que la derecha española se plantee su sustitución a medio plazo.

Es evidente que para liderar una formación política y que ese liderazgo tenga transcendencia a nivel nacional, quien lo haga tiene que estar sentado en el Congreso. De ahí la cerrazón, y el temor de Esperanza Aguirre, que intenta evitar por todos los medios que Alberto Ruiz-Gallardón vaya en las listas electorales al Congreso.

Doña Esperanza teme que en el Congreso su compañero y, sin embargo, nada amigo Ruiz-Gallardón se haga con el santo y seña del liderazgo del PP. De ahí las declaraciones del número dos de Aguirre, Ignacio González, diciendo que los populares madrileños no apoyan la candidatura de Gallardón.

Es evidente que Gallardón sería un excelente sustituto de Martiano Rajoy, porque aunque es tan de derechas como Rajoy tiene, sin embargo, la inteligencia de de nos ser un sectario y de ser capaz de relacionarse con normalidad hasta con sus adversarios. Además Gallardón ha sabido imprimir a todo lo que hace un aire de modernidad, y su discurso es siempre centrado. Vamos, que Gallardón es capaz de llevar al PP votantes a los que les costaría votar a Rajoy y su guardia de corps.

Que Gallardón es un líder político que debería de tener futuro es una obviedad, pero su problema, su gran problema, es la enorme animadversión que despierta en sus propias filas, lo que además de sorprender pone un poco los pelos de punta: ¡Si así se las gastan con su compañero Gallardón qué no serán capaces de hacer con sus adversarios¡.

La inquina de Esperanza Aguirre con Gallardón tiene mucho que ver con la ambición, legítima ambición, de la presidente de la comunidad autonómica madrileña, de ser ella quien suceda a Mariano Rajoy. La ventaja de Esperanza Aguirre es que en su partido se la quiere y, sin duda, siendo el revés de la moneda de Gallardón, también tendría tirón electoral indudable.

El argumento que se esgrime para dejar a Gallardón fuera de las listas es de broma, porque ahora mismo hay populares que compatibilizan el cargo de alcalde con el de diputado.

La última palabra la tendrá Rajoy, pero ¿se atreverá a contrariar a Esperanza Aguirre? Lo curioso es que ya se este pensando en el día después de las elecciones, unas elecciones que hasta en el PP creen que puede ganar el PSOE.¡Qué cosas!
 
Fuente: El Ideal Gallego


Las guerras / A VELAS VIR

Diciembre 16, 2007

 

Ramón Rodríguez Ares

Yo ya venía venir, por aquello de la memoria histórica, que algunos desempolvarían el siniestro fulgor de aquella tragedia fraticida que tocó vivir en los años 30. Superadas las dificultades tremendas de una etapa tormentosa, vienen unos cuantos a remover llagas que tendían a cicatrizar. Está claro que el alcalde de Sada y algunos más, están creando crispación y enfrentamiento entre familias y vecinos con la reciente colocación en el paseo marítimo de un monolito en homenaje a los “asesinados en el Franquismo en Sada”, según reza en el titular de la prensa.

Como consecuencia de la Guerra Civil de 1936 han muerto más de 11 personas en Sada. Además de las 11 personas que figuran en el monolito fallecen 31 personas más del término municipal de Sada, las cuales figuran con sus nombres y apellidos en el libro Historias de Sada. Todos hallaron la muerte en distintas acciones en el campo de batalla bajo el fuego de la milicia republicana, porque los soldados del ejército del Frente Popular no tiraban caramelos, también disparaban balas de verdad. Todos los fallecidos eran jóvenes que fueron a las trincheras por obligación, no por devoción, tanto los de un bando como los de otro, dependiendo de la situación geográfica. No es necesaria una ley histórica, porque la historia ya está escrita. En España hubo muchas guerras civiles antes de la de 1936: Guerra de Sucesión, las tres guerras Carlistas, múltiples revueltas en Cataluña, Asturias, etc. Antes del 36, España siempre estuvo en guerra, por independencia, por la reconquista, contra turcos, franceses, ingleses… Hubo Reyes déspotas y absolutistas, y no por eso se ha borrado su recuerdo en placas y monumentos en toda España. Los muertos de aquellos episodios ya se han llorado. El que esto escribe también es de los que lamentan el asesinato de un familiar en el Campo de la Rata de La Coruña. En el monolito de Sada, faltan 31 personas que también merecerían que sus nombres figuren en una placa. Lo hecho demuestra un sectarismo que no ve más allá de esas convicciones que han sido ampliamente superadas por la realidad actual.

Fuente. La Opinion


El escudo de Sada / A VELAS VIR

Diciembre 9, 2007

Ramón Rodríguez Ares

Hace unos días leíamos en la prensa que el Ayuntamiento va a sustituir los dos paneles turísticos colocados en Las Brañas y en el puerto. El motivo: dice el gobierno nacionalista que en ellos figura el antiguo escudo del Ayuntamiento en lugar del oficial aprobado en septiembre del año 2003. Menudo disparate.

Es cierto que el 12 de septiembre de 2003 se celebró un pleno en el que se llevó la propuesta del logotipo del Ayuntamiento. En aquel debate Rodríguez Ares le manifestaba al alcalde nacionalista, el señor López Soto, que el asunto a tratar carecía de los requisitos exigibles en la Ley de la Administración Local de Galicia. El logotipo que se presentaba desvirtuaba el Escudo de Armas, le quitaba la historia y la grandeza. El concejal Babío Urquidi dijo que no se trataba de modificar el escudo, sino de hacer un logotipo para uso de los servicios municipales.

Ahora vemos claramente en la prensa lo que dicen los nacionalistas, el antiguo escudo no vale. Yo digo: sí vale.

Según consta en referencia a las armas de la Villa de Sada “Timbra su escudo de armas con dos montes a derecha e izquierda como indicadores de la entrada de la ría; sobre cada uno hay un castillo, el de Fontán y Corbeiroa que defendían su entrada, y en el centro un barco de vela con dos palos, flotando sobre el mar.”

En la actualidad el escudo oficial de Sada es el de toda la vida, así está registrado y reconocido por la Comisión de Heráldica de la Xunta con sus colores. El artículo 259 de la Ley de Administración Local de Galicia dice que ninguna entidad local podrá utilizar escudo heráldico o bandera que no fuesen aprobados por el Consello de la Xunta, sin perjuicio de aquellos que fueron aprobados por la Administración del Estado, como es el caso de Sada.

En conclusión, que estos nacionalistas no dejan títere con cabeza. Yo estoy “a velas vir” pero sin dejarlas pasar, no vaya a ser que también se les ocurra quitarle a Sada el título de Ciudad concedido el 13 de julio de 1945. Como se lo concedió Franco, serán capaces.

Fuente:La Opinion


El gozo en un pozo / A VELAS VIR

Diciembre 2, 2007

 

Ramón Rodríguez Ares

Decía el filósofo Séneca: “El camino es largo a través de los preceptos, breve y eficaz a través de los ejemplos”. Lo que le ha pasado recientemente al Club de Remo Mariñeiro de Fontán es, como se suele decir, de juzgado de guardia. Le había adjudicado de hecho, no sé si de derecho, la Consellería de Política Territorial -es decir, Puertos de Galicia-, una parcela en el puerto de Fontán para construir una nave desmontable con el fin de que este Club tuviera unas instalaciones para sus embarcaciones y los servicios necesarios. Ante esta buena nueva, el Club de Remo solicitó ayuda económica a la Diputación y a la Consellería de Deportes, quienes concedieron 45.000 y 71.000 euros respectivamente. En total 116.000 euros que se fueron por el desagüe.

Los organismos que conceden las subvenciones otorgan un plazo para realizar la inversión, ese plazo en ocasiones es improrrogable y se pierde la ayuda sino se cumple. Eso es lo que le pasó al Club de Remo, perdió las subvenciones por el “largo camino de los preceptos”. Ese grupo animoso de jóvenes deportistas y sus directivos se las hacían muy felices, pero se quedaron compuestos y sin novia por la inoperancia y la irresponsabilidad de unos políticos que una vez hecha la foto en el puerto se olvidaron de que para cumplir las promesas debían de realizar una serie de trámites para la eficacia de la gestión. Alcalde, conselleira, directores generales, brindaron y vendieron electoralmente el acto.

El Ayuntamiento, gobernado por Rodríguez Ares, cumplió con el Club otorgándoles la licencia, los que no cumplieron fueron BNG y PSOE, que como dije, vinieron a hacerse la instantánea a pocos meses de las elecciones.

El alcalde de Sada, López Soto, ante esta desvergonzada situación no ha dicho ni esta boca es mía, claro que es disculpable su silencio al estar imbuido en las excavaciones del Castillo de Fontán y la recuperación del Pazo de Meirás. Ante esta situación el alcalde debiera solicitar a Puertos una parcela en la zona de concesión del puerto deportivo como así le solicitaron los grupos de la oposición. Podrían aprovechar el proyecto que había encargado el gobierno de Rodríguez Ares para dar solución a este problema.

Yo mientras estoy a velas vir.

Fuente: La Opinion


La calle Dolores / A VELAS VIR

Noviembre 25, 2007

 

Ramón Rodríguez Ares

Corría el siglo XVIII bajo el reinado de Carlos III, en una España que se recuperaba de los nefastos reinados de monarquías anteriores. Eran los tiempos del despotismo ilustrado “todo para el pueblo pero sin el pueblo”.

En aquella época, marzo de 1782, el cura de Sada Joseph Rodríguez le enviaba una misiva al Arzobispo de Compostela a la sazón Baltasar Riol, en dónde le comunicaba que el vecino de Sada, Baltasar Chuco por su singular devoción que siempre había tenido a la Virgen de los Dolores, había instalado una devota efigie de la Virgen “que entre cristales y con la mayor decencia y luz por todas las noches del año, colocó en un nicho que se deja ver desde la calle pública”; siendo ya tan recomendable esta devota imagen que cuantos pasan se encomiendan a ella.

“Para consuelo y utilidad espiritual de este y demás devotos, suplica a V.S.I se digne conceder indulgencias ordinarias para todos los que a esta imagen recen alguna oración”. Terminaba el escrito con la letanía de costumbre. “Gracia que espera recibir de la benignidad de V.S.I a que Dios prospere en su mayor grandeza”.

El 19 de mayo el Arzobispo le contestaba al cura de Sada diciéndole que “concedemos 80 días de indulgencia a todos los fieles cada vez que recen una Salve con devoción delante de la Imagen que se expresa”.

La casa en cuya pared estaba instalada la Virgen de los Dolores, aún existe en la calle hoy Lugrís Freire esquina con la calle José Monzo.

Esta vía se llamó calle Dolores; en el año 1931, pasó a llamarse calle del Progreso; más tarde se le puso el nombre actual de Lugrís Freire.

No se sabe cuándo desapareció la imagen de su emplazamiento, pero se conserva el documento que acredita esta historia de Sada.

Fuente: La Opinion


¿Por qué dicen nacional si quieren decir nacionalista?

Noviembre 21, 2007

 el ojo público :

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Asusta pensar lo que tendrá en mente el vicepresidente de la Xunta cuando afirma, como acaba de hacerlo ante la comisión de investigación sobre el Gaiás, que la Ciudad de la Cultura será un contenedor «da memoria e da identidade nacional» de Galicia.

Si se tiene en cuenta que siempre que el Bloque dice nacional quiere decir en realidad nacionalista, podríamos toparnos a la vuelta de la esquina con que los gallegos nos hemos gastado la friolera de 79.000 millones de pesetas con la finalidad de que los nacionalistas (que en su mejor momento han representado al 15% del censo electoral de la comunidad y representan hoy al 12% de ese censo) conviertan el mausoleo del Gaiás, desde la Consellería de Cultura que controlan, en un monumento al servicio de su concepto de país, que es tan respetable como minoritario socialmente.

Probablemente convencido de que lo que toca a su partido no es sencillamente gobernar, sino asumir una gran responsabilidad ante la historia, la de nacionalizar este país (es decir, homogeneizarlo según su propio credo), Quintana sostuvo el lunes, en tal línea, que el proyecto del Gaiás estará al servicio de la «cultura nacional» de Galicia.

Si traducimos, de nuevo, esa intención a un lenguaje comprensible, las palabras de Quintana tienen un significado impepinable: lo que pretende el BNG es apropiarse, pro domo sua, de un proyecto pagado por todos los gallegos y que todos los gallegos habremos de mantener con gran esfuerzo, para ponerlo con descaro al servicio de la visión sectaria y reduccionista que sobre la cultura del país tienen los nacionalistas, quienes no consideran gallega sino la cultura realizada por los que forman parte de su clan.

Para redondear una función que debería preocupar a mucha gente, empezando por el presidente de la Xunta que ha nombrado a Quintana para el puesto que con tanta autonomía desempeña, el vicepresidente tuvo la fatalidad de elegir un ejemplo desgraciado para expresar cómo podría concretarse su proyecto, y habló de una biblioteca y un archivo nacionales.

Y es que más allá de esa obsesión con lo nacional, que recuerda otras similares, aunque de signo político distinto, Quintana tropezó dos veces en la misma piedra: primero, porque no hay ningún archivo o biblioteca nacional que pueda hacerse ya en Galicia sin juntar todos los fondos disponibles en otras instituciones, que a buen seguro no se los entregarían a la Xunta; y segundo, porque si tal cosa fuese posible, el resultado sería todo menos un archivo nacional, en el sentido en que lo entienden Quintana y su partido. De demostrar algo, ese archivo y biblioteca demostrarían, más bien, todo lo contrario: que Galicia no ha sido nunca una nación.

Fuente: La Voz de Galicia