De Culleredo al Aconcagua

Enero 10, 2008

Fernando González, Diego López y Javier González partieron ayer rumbo a Chile para alcanzar su sueño: encumbrar el Centinela de Piedra

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Coronar el Centinela de Piedra es su sueño. Fernando González León, Javier González Rodríguez y Diego López Botto, emplearon el edificio de Servicios Múltiples de Culleredo como punto de salida de su ansiada expedición al Aconcagua, que los alejará más de un mes de sus hogares.

El mayor del equipo, el cullerdense Fernando González de 40 años, soñaba de pequeño con emular a Félix Rodríguez de la Fuente y Miguel de la Cuadra Salcedo. Este será el pico más alto que ha escalado y, probablemente el último. “Este proyecto no es compatible con mi vida laboral ni con mi vida familiar, pero necesito hacerlo para no pasarme la vida añorando un sueño que ha estado dentro de mí desde que tengo uso de razón”, explica.

El veterano en el montañismo, Diego López de 30 años, cambió los tenis por pesadas botas de escalada gracias al cura del instituto, Perrupato, que organizaba campamentos en el parque nacional de Nahuel Huappi, en la provincia argentina de Río Tinto. “El cerro de Aconcagua ha sido durante toda mi vida la mayor aspiración referida al montañismo”, indica.

Javier González, con 24 años, completa este equipo multigeneracional que se ha unido en torno a su pasión: el montañismo. “Para mí la montaña se ha convertido en una fuente de alegría, de compañeros, de experiencias, de compañerismo…”, afirma.

El proyecto de subir el Aconcagua surgió en una conversación sobre sus aspiraciones en una jornada de escalada al pie de una pared del Valle de Nostián. A partir de hay, no se lo quitaron de la cabeza. Han pasado el último año preparando la ascensión al pico más alto de América y del Hemisferio Sur, con 6.962 metros… La mayor dificultad con la que se encontrarán será la adaptación a la altitud y a las condiciones climáticas extremas, que pueden alcanzar los 40 grados bajo cero. “Es una incógnita saber cómo vamos a reaccionar”, cuenta Fernando.

Aseguran que alcanzar la cumbre no es su único objetivo. Para ellos tienen la misma importancia el sacrificio físico y el control mental, el trabajo en equipo y la colaboración entre ellos y la búsqueda de la superación continua, como individuos y como grupo.

Su prioridad, es regresar a sus hogares. “Quien nos conoce sabe que somo prudentes y no vamos a cometer ninguna temeridad”, señala Fernando. Se podrá hacer un seguimiento diario de la expedición a través de su página web - http://www.aconcagua2008.com -, mientras que la radio informará de los pormenores del viaje. Sin embargo, Fernando considera que llegará un momento, probablemente cuando abandonen el campamento base, en que se cortará toda comunicación con los tres montañistas. Estarán solos frente a su reto.

Fuente: La Opinion


Chile, en alerta ante la erupción de un volcán

Enero 2, 2008

Unas 150 personas han sido evacuadas

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Las autoridades de la región de la sureña región chilena de La Araucanía se encuentran en estado de alerta tras haber entrado en erupción el volcán Llaima, a unos 680 kilómetros de Santiago de Chile.

La erupción comenzó a las 18.20 horas locales (22.20 en España), cuando una densa columna de humo y cenizas se elevó unos tres kilómetros sobre el cráter del volcán, de 3.210 metros de altitud, dijo al canal estatal de televisión (TVN) Carmen Fernández, directora de la Oficina Nacional de Emergencia.

Indicó que por ahora los expertos trabajan para establecer la magnitud de la erupción, que causó alarma entre los habitantes de poblados cercanos, como Melipeuco y Cherquenco.

Fernández dijo que fueron evacuadas unas 150 personas que se encontraban en el Parque Nacional Conguillío, en cuyo interior se encuentra el volcán.

Algunos lugareños dijeron a la televisión haber visto pequeños torrentes de lava deslizándose por las laderas del volcán, que está situado a unos 76 kilómetros al este de Temuco, la capital regional.

El volcán Llaima registró un aumento de su actividad a mediados del año pasado pero sin llegar a una erupción. La última de importancia tuvo lugar en 1994, mientras otras en la década de 1950 devastó varios poblados de la zona.

Fuente: La  Voz de Galicia