El Supremo rechazó en 1983 una urbanización en la zona de Piñeiro
La Justicia suspende el plan de Piñeiro que la Xunta pidió que se anulase
Miño tramitará otro plan para Piñeiro si los jueces rechazan su recurso
El Tribunal Supremo emitió una sentencia en 1983 que denegó la aprobación del plan especial que quería desarrollar la empresa Playa Grande Miño SA, para construir una urbanización de varios edificios en la zona de Telle, en la parte de abajo del monte Piñeiro donde ahora se prevé de nuevo construir una urbanización, con 759 viviendas con un gran vial de circunvalación.
Los jueces consideraron que “el interés público en la urbanización y el fomento de las construcciones no puede ser fuente de privilegios especulativos a costa de bienes de dominio público y declarados pintorescos”. El Gobierno central emitió un decreto en agosto de 1973 que declaraba la comarca eumesa como conjunto histórico-artístico y paraje pintoresca, y dentro de esta última calificación se entendió que estaba la marisma y la playa de Miño.
El Supremo también tuvo en cuenta a la hora de esta sentencia el hecho de que el entonces Instituto Nacional para la Conservación de la Naturaleza (Icona) incluyó las marismas y la playa Grande de Miño en el Plan Nacional de Espacios Naturales Protegidos. En esta declaración se asegura textualmente que esta protección incluye también los “terrenos circundantes hasta una superficie total de 271 hectáreas”.
Antes de los tribunales de justicia ya el Gobierno central había rechazado el plan especial para realizar esta urbanización: la Dirección General de Patrimonio Artístico en 1976 denegó la aprobación de este plan presentado por el Concello porque “la urbanización proyectada suponía un gravísimo atentado al paisaje formado por la actual laguna, a su entorno y a las características ecológicas y ambientales de la zona, destruyendo el pintoresquismo de la comarca eumesa”.
La empresa Playa Grande de Miño SA, constituida en 1974 para explotar unos terrenos junto a la playa y la zona de la rúa Estremeiro, inició en 1976 unos movimientos de tierras y de relleno de las marismas así como la colocación de tuberías en terrenos de la zona del arenal. Unos vecinos presentaron una denuncia y Costas ordenó la paralización de los trabajos. Entonces el Ayuntamiento de Miño retoma el proyecto, aunque ahora para la misma zona de la urbanización plantea la construcción de un campo de fútbol.
El Concello aprobó el proyecto de movimiento de tierras -que afectaba a casi 40.000 metros cuadrados- y construcción del campo de deportes sin haber solicitado autorización a Patrimonio, trámite obligatorio al estar declarado conjunto histórico, razón por la que la Audiencia Territorial declaró la nulidad de los acuerdos del Concello y ordenó que el terreno se repusiese en su estado original.
El entonces regidor aseguró al presentar alegaciones que el saneamiento y el relleno de las marismas era “imprescindible” para construir el campo de deportes y “conveniente desde el punto de vista urbanístico, ambiental, deportivo y sanitario”. Además, afirmó, el proyecto estaba a “bastante distancia” de la laguna y la marisma.
Entre los que mostraron su apoyo a la actuación porque no afectaba a la playa y favorecía el turismo estuvieron el ex regidor Deogracias Romeu. Entre los que presentaron escritos en contra estuvieron las Cofradías de Pescadores de Miño y de Sada, que aseguraron que este relleno originaría “graves consecuencias ecológicas en relación con la pesca y el marisqueo”.
Fuente: La Opinion








































Mayo 18, 2008 a las 7:16 pm
pues que estoy idignado con la xunta de galicia del sr.fraga y sus discipulos de antaño cuando decidieron dejar fuera de toda protección a las marismas y playa grande de miño y su entorno de 271 hectareas, seguramente de forma intencionada para favorecer la especulación urbanistica, pues jamas demostraron interes alguno en la protección de la naturaleza.