Arquitectos rehusaron intervenir en la reforma de la nave de redes

El Concello de Sada informó el pasado mes de septiembre a la delegación provincial del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia (COAG) de las obras de reforma de la nave de rederos que pretendía hacer el Club Náutico de Sada con el fin de que este colectivo pudiese aportar “sugerencias” si lo deseaba, o consultar el expediente, por tratarse de una construcción que en su día recibió premios de arquitectura y que el propio sector profesional calificó de “singular”.
El Colegio de Arquitectos, a pesar de esta invitación del Gobierno local para facilitarle información sobre el proyecto para convertir la nave en sede social con cafetería y restaurante, rehusó conocer este proyecto y tampoco presentó sugerencias ni pidió información ni al Concello ni a Portos de Galicia.
El alcalde sadense, Abel López, envió un comunicado al delegado provincial del COAG, Manuel de la Iglesia, el pasado mes de septiembre, para informarle de que el Náutico había solicitado licencia urbanística y de actividad para realizar la reforma, según el proyecto redactado por el arquitecto Juan Roade, visado por dicho colegio profesional en febrero de 2006.
Abel López también explicaba en este escrito que comunicaba al COAG estos hechos porque este colegio en su día calificó la edificación como “singular”, pues fue seleccionada para la I Muestra de 10 años de Arquitectura Española 1980-1990, organizada por el Ministerio de Obras Públicas, el Consejo Superior de Arquitectos de España y la Universidad Menéndez Pelayo. Esta nave de redes fue incluida en el catálogo de esta muestra. El regidor también informó al colegio de esta obra al conocer que en noviembre de 2004 el entonces presidente del COAG, Alberto Unsain, sí mostró su interés en que cualquier actuación en la nave contase con “el asesoramiento de los arquitectos autores del proyecto”. Unsain envió una carta a Portos de Galicia en la que mostraba a este organismo su “preocupación” ante el “temor” de que estas obras pudiesen “afectar negativamente a esta singular edificación”.
El ex presidente del COAG solicitó entonces a Portos que antes de autorizar cualquier obra en el edificio solicitase el consejo de los responsables del diseño porque “aceptarán gustosos colaborar para evitar que puedan producirse desde el punto de vistas arquitectónico daños irremediables”.
Fuente: La Opinion

































