La nieta de Franco acepta que el pazo sea un bien de interés cultural

Carmen Martínez Bordiú manifiesta que si la Xunta otorga esta declaración a la propiedad “pues no pasa nada, se visitará”, aunque considera que carece de “valor cultural˝.

La nieta más conocida del dictador Francisco Franco, Carmen Martínez Bordiú, no ve ningún inconveniente en que el pazo de Meirás sea declarado Bien de Interés Cultural (BIC) y que por lo tanto su familia tenga que abrirlo cuatro días al mes para que sea visitado gratuitamente.
Martínez Bordiú, sin embargo, duda del “valor cultural” de esta propiedad, sobre todo desde que sufrió un incendio hace treinta años. La hija de Carmen Franco Polo realizó estas declaraciones el pasado sábado en un programa de TVE.

Carmen Martínez Bordiú, en las manifestaciones realizadas en este programa, dejó claro sin embargo que desconoce el procedimiento por el que se podría efectuar esta declaración, ya que habló de un ley, cuando se trata de un procedimiento administrativo, un acuerdo que debe tomar el Consello da Xunta.

“Yo creo que si deciden por ley que se visite, pues no pasa nada, se visitará. Pero yo no veo qué valor cultural pueda tener una cosa que estaba totalmente quemada y que mi madre restauró para que cupiéramos todos porque somos una familia muy numerosa, con tanto hijo y tanto nieto”.

Martínez Bordiú agregó que el único “interés” que puede tener esta propiedad para el público es “lo que se puede ver por fuera y lo que pudiera representar en una época”.

La Consellería de Cultura debe resolver el expediente de declaración del pazo como BIC en un plazo máximo de veinte meses -según la Lei do Patrimonio Cultural de Galicia- a partir de la fecha en que se abrió dicho expediente.

Hace más de un año que se iniciaron los trámites del expediente -con demoras por los recursos judiciales de la familia y su primera negativa a dejar entrar a los técnicos de la Xunta en el pazo para realizar una inspección-, después de que el BNG de Sada solicitase esta declaración de la propiedad como BIC.

Si el pazo de Meirás se convierte finalmente en Bien de Interés Cultural la Xunta tendrá derecho de tanteo y retracto si los dueños pretenden venderlo. Si quieren realizar cualquier tipo de obra en la finca, deben pedir autorización a la Consellería de Cultura. Y si los propietarios incumplen su deber de proteger y conservar el inmueble, la Administración gallega podría declarar la expropiación forzosa de la propiedad, tal y como figura en la Lei do Patrimonio Cultural de Galicia.

Fuente: La Opinion

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