La rival de Rajoy para presidir el PP: “No soy una renegada de la izquierda, soy 100% PP”

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Cuando María Cristina Castro, madrileña de 51 años, casada y con una hija, decidió afiliarse al Partido Popular tras la derrota en las elecciones de 2004, no imaginó que cuatro años después estaría discutiendo en directo con Federerico Jiménez Losantos o sería entrevistada por Carlos Herrera. Y es que Castro es, por ahora, la única militante popular que se ha atrevido a disputar a Rajoy el liderazgo del partido y la candidatura a la presidencia para 2012.

La polémica que ha rodeado su irrupción en la pública le ha granjeado también cientos de apoyos. “Tengo una avalancha de correos. Hay militantes que se dieron de baja y que quieren volver si me presento; y otros que dicen que se afiliarán si me presento a candidata”, explica Castro en conversación con El Confidencial. Incluso, señala, “hay gente de izquierda que dice que no le importaría votarme y que España necesita una oposición que respete”. Y es que Castro, aunque afirma que su “lealtad al PP es inquebrantable”, se muestra crítica con la actitud de la cúpula del partido: “Hay que saber escuchar y convencer, no imponer; se puede ser firme sin agredir a los demás”.

Castro está aprendiendo sobre la marcha a repeler los ataques que le llegan por las ondas y vía correo electrónico. “Yo no soy una renegada de la izquierda, soy 100% PP”, replica. “Estoy tratando de llevar a cabo lo que una gran cantidad de militantes nos dice cada día y la votación decidirá”, dice convencida de llevar su aventura hasta el final. Para ello, no dudó ayer en llamar a la COPE y enfrentarse a Jiménez Losantos, quien informó de un incidente acaecido en 2006, en que agentes de seguridad sacaron por la fuerza a Castro, después de que interrumpiera a Rajoy en una convención.

Precisamente, Castro reclama que la militancia tenga más peso y está decepcionada por no haber encontrado canales para ser escuchada dentro del partido. “Lo he intentado, pero no se me ha escuchado antes, por eso doy este paso”, apunta, y reconoce que trató infructuosamente de tener una reunión con la dirección del PP. En cuanto a su ideario, se niega a hablar de nombres propios, “por respeto a la actual dirección”. “Mi programa es el del partido”, insiste. Por ejemplo, en el caso de matrimonio homosexual, considera, como Rajoy, que se debería haber denominado de otra manera, aunque manteniendo los mismos derechos que actualmente están regulados.

Con escasas posibilidades

De momento, esta afiliada ha logrado una repercusión mediática inédita para una militante de base, un hecho que puede servir de avanzadilla para que otros populares con más experiencia política se animen a presentarse como candidatos en el Congreso de junio. Además, la novedad de este acontecimiento remite a la popularización de las votaciones, habituales ya en programas televisivos, que han hecho visible una suerte de democracia mediática en que cualquier ciudadano puede ser elegido para convertirse en una estrella.

Sin embargo, las posibilidades reales de Castro son mínimas, ya que para presentar su candidatura en el Congreso del partido deberá contar con el respaldo de un porcentaje importante, entre el 15 y el 20%, de los compromisarios populares. Un filtro que solo un peso pesado del partido es capaz de pasar y que, de haberse aplicado en Eurovisión, hubiera impedido, por ejemplo, que Rodolfo Chikilicuatre resultara elegido.

Fuente: El Confidencial

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