La Xunta intenta desde 1995 que la Terraza sea Bien de Interés Cultural

El Gobierno gallego abrió el expediente hace doce años para convertir este edificio modernista en un Bien de Interés Cultural, pero nunca concluyó los trámites.

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La Consellería de Cultura abrió el expediente administrativo para declarar el edificio de la Terraza de Sada como Bien de Interés Cultural (BIC) en 1995, pero nunca se concluyeron los trámites y dicho expediente caducó. Este inmueble modernista está inventariado y cuenta con protección integral por parte del Concello, aunque su declaración como BIC garantizaría en mayor grado su preservación.

La Consellería -que actualmente intenta entrar en el pazo de Meirás para comprobar si se puede declarar el inmueble como BIC también-, confirmó ayer que se abrió el expediente y se llegó a realizar la delimitación gráfica de la zona y el entorno afectado alrededor de la Terraza, pero desconoce las razones por las que nunca se concluyeron los trámites. Esta incoación del expediente se acordó en el mismo año en que se aprobó la ley de Patrimonio Cultural de Galicia.

“Una de las grandes joyas del modernismo en Galicia”, así define la Terraza el arquitecto y vicerrector de la Universidad de A Coruña, Xosé Luis Martínez. Este profesional, junto con Arturo López de la Osa, realizó en 1978 un informe sobre la Terraza por encargo del Colegio Oficial de Arquitectos de Galicia. Este trabajo -en el que describieron las características y el valor de esta construcción de hierro, madera y cristal que fue trasladada a Sada desde A Coruña en 1921- fue publicado en su día y también se organizó una exposición.

El Colegio de Arquitectos fue requerido en 1977 para asesorar al Ayuntamiento en el proyecto de remodelación y ordenación urbanística del paseo marítimo de Sada y gracias a las acciones de este colectivo profesional -que ya entonces reclamó la máxima protección para esta construcción- se logró evitar el derribo del edificio -previsto para ampliar la carretera-, según confirmó Xosé Luis Martínez, quien afirmó además que también se logró la rehabilitación del inmueble, que en aquella época estaba en “ruina total”. Desde entonces, la única restauración integral realizada fue a principios de los años ochenta.

Este arquitecto considera que la Terraza “merece la máxima protección” y apuesta por “rematar ese expediente” abierto en su día, que incluya también la adecuación del entorno al inmueble. Martínez opina además que el hecho de iniciar en su día el expediente de declaración como BIC, supone que “los efectos jurídicos sean los mismos” que si hubiese obtenido la declaración oficial.

La Terraza se construyó en los jardines Méndez Núñez de A Coruña como kiosco de refrescos y golosinas, a imagen de los invernaderos ingleses. A los dueños no les gustó el diseño y se lo vendieron a dos vecinos de Sada que trasladaron esta frágil arquitectura, pieza a pieza en carros de bueyes y se volvió a montar en un terreno ganado al mar.

Los que adquirieron la Terraza fueron Manuel Zapata e Hipólito Suárez, abuelo del ex presidente del Gobierno Adolfo Suárez. Hoy en día lo regenta la familia Fariña, que lo ha convertido en cafetería restaurante y local de conciertos de jazz. Este edificio que sufre sobre su estructura de madera las inclemencias del viento, la lluvia y la salitre del mar, es el mayor símbolo de Sada, un gran patrimonio cultural y también sentimental para muchos vecinos y visitantes.

Fuente: La Opinion

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